El Abismo Literario del Siglo XXI – Literatura Interactiva

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¿En el siglo XXI, existe un nuevo idioma español?
¿Tú eres escritor o creador o consumidor de contenido?
¿Cuáles son los tres factores revolucionarios de la nueva literatura?
¿Tú te atreves a saltar el abismo literario que separa un siglo del otro?
http://www.windmillseditions.com/carta.html
El siglo XXI transformo en muchos sentidos el hábito de escribir, aquel personaje romántico y bohemio que escribía para desafiar a la sociedad está en vías de extinción, escribir es un acto intelectual que exige una entrega responsable, incluso ya no hace falta pasar meses o años investigando o consultando en las bibliotecas, hoy todo está en Google, Wikipedia, YouTube o buscadores similares, ya no hace falta asistir a cursos universitarios donde se enseñe literatura y se practique permanentemente el acto de escribir, ya no es necesario especializarse para ser escritor, hoy vale más la práctica que la escuela.

El nuevo idioma español
Los escritores hoy somos más porosos a lo que ocurre en el extranjero, porque lo leemos casi instantáneamente, y esto ha transformado la narrativa regional en literatura más cosmopolita, donde el castellano dejo de ser un lenguaje de cada país y se fusiono en la lengua universal, porque la literatura se ha globalizado y el idioma que hablamos es el instrumento con el que trabajamos como escritores. Hoy aprendimos que nuestro idioma no es el español, sino la adaptación del español a cada uno de nuestros países, comparar a América Latina con España es cometer un error, porque estamos comparando un continente con un país, el castellano en España es el idioma central, pero convive con mucho idiomas regionales, igual ocurre en Latinoamérica, donde el castellano se va mezclando con los idiomas originarios de cada país, creando nuevas formas literarias desde el punto de vista lingüístico.

Creadores de contenido
El escritor de este nuevo mundo es totalmente diferente al del siglo pasado, recordemos que Internet comenzó como un lugar para las grandes compañías, hasta que hace menos de diez años aparecieron las redes sociales que han producido profundos cambios, hoy nos comunicamos, aprendemos, compramos y vendemos o contratamos servicios, de forma muy diferente a como lo hacíamos hace tan sólo unos pocos años, cualquiera que cuente con un ordenador conectado a Internet, puede publicar y distribuir contenido, ese contenido son miles de libros escritos por personas que siempre soñaron con escribir y nunca se animaron, pero lo más importantes es que cualquiera puede acceder a ese contenido desde cualquier lugar.

El nuevo escritor
En el siglo XXI la forma de publicar, distribuir y acceder a una obra literaria ha cambiado y seguirá cambiando muchos procesos productivos, muchos canales de distribución y venta tradicionales, la era de Internet ha remplazado las viejas reglas literarias, hoy no es necesario que un corrector de estilo cambie el contexto de la obra, ni que un editor “sugiera” un cambio de trama o incluso del final para hacerlo más comercial, hoy los “dueños” del libro son el autor y el lector, porque la cadena de intermediarios ha quedado en el pasado, y las nuevas editoriales y distribuidoras de Internet se han adaptado a estas nuevas reglas, donde el autor y el lector son quienes imponen las nuevas reglas. Hoy el autor no puedes dedicarte a escribir y esperar sentado a que algún editor avispado lo descubra, tampoco el lector lera lo que otros le impongan, ambos (el escritor y el lector), saben lo que quieren y en donde encontrarlo.

La unión hace la fuerza
Hoy el autor no sólo produce los textos, sino que los publica, los distribuye y los vende, como una especie de “hágalo Usted mismo”, el éxito de una obra literaria depende en gran parte de como ese autor sepa gestionar su micro empresa, entonces surgen muchas dudas, porque corre el riesgo que la figura intelectual desaparezca tras la del empresario, pero en este caso, si bien un escritor no debe o no puede realizar todas las partes del proceso, sí debe responsabilizarse de todo ese proceso y saber cómo se hace, ya que su marca personal y su prestigio están en juego y para su protección debe ser parte activa del proceso, aunque no pretenderá hacer esto en forma individual, por lo menos la primera vez, la mejor forma de desarrollar esto es buscar socios con sus mismas necesidades para lograr ese objetivo grupal tan necesario.

El abismo
Hoy el objetivo de ser escritor está al alcance de la mano, pero necesita de esa fuerza interior que caracteriza a los ganadores, esa fuerza que le permita saltar el abismo que separa un siglo del otro, hoy el autor hispano parlante tiene la mesa lista para el festín, pero se encuentra frente a la pregunta más importante de su vida… ¿Estás preparado y dispuesto a perseguir sus sueños?… o prefiere continuar escribiendo día tras día una obra que solo leerán su familia y algunos amigos… de ti depende…

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