La noche oscura del alma

0
448

Young Goodman Brown

-¡Mi Fe se ha ido! -gimió, tras un momento de estupefacción-. No existe el bien sobre la tierra. Y el pecado es sólo un nombre. Ven pues, demonio; ya que este mundo a ti te ha sido adjudicado.

[…]La senda se fue haciendo cada vez más agreste y más tétrica y su trazo cada vez más borroso, hasta que desapareció del todo, abandonándolo en las entrañas de la selva oscura. (Young Goodman Brown, Nathaniel Hawthorne)

Hay un momento en nuestras vidas en el que casi todos, por no decir todos, pasamos por una “noche oscura del alma”. Un momento en el que perdemos nuestra fe, en el que nos adentramos por ese tenebroso bosque de nuestro interior y allí, por miedo a perder nuestro sendero, incluso llegamos a agarrar la mano del mismísimo diablo. Con él, todo se vuelve oscuridad y nada importa. Te aventuras a caminar por un abismo del que piensas que nunca podrás salir y allí, en la profundidad de tu alma, te enfrentas a tu peor enemigo: Tú.

Todos tenemos un diablo interior que, en algún momento, nos atormenta y lucha por salir al exterior y hacerse con el control de nuestras vidas. Es así, en nuestra lucha interior, como renace esa fortaleza que te impulsa a salir del oscuro bosque, a seguir luchando por aquello en lo que crees y entonces, solo entonces, despiertas de tu pesadilla pero nunca, jamás, vuelves a ser la misma persona que llamó a la puerta del infierno pues ahora, has decidido emprender tu camino hacia el cielo.

PUBLICIDAD

Dejar respuesta