Otro cielo, de Mario Benedetti

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Cielo
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«Otro cielo», de Mario Benedetti from blocsdelletres on Vimeo.

Otro cielo,

No existe esponja para lavar el cielo
pero aunque pudieras enjabonarlo
y luego echarle baldes y baldes de mar
y colgarlo al sol para que se seque
siempre te faltaría un pájaro en silencio

no existen métodos para tocar el cielo
pero aunque te estiraras como una palma
y lograras rozarlo en sus delirios
y supieras por fin cómo es al tacto
siempre te faltaría la nube de algodón

no existe un puente para cruzar el cielo
pero aunque consiguieras llegar a la otra orilla
a fuerza de memoria y de pronósticos
y comprobaras que no es tan difícil
siempre faltaría el pino del crepúsculo

eso porque se trata de un cielo que no es tuyo
aunque sea impetuoso y desgarrado
en cambio cuando llegues al que te pertenece
no lo querrás ni lavar ni tocar ni cruzar
pero estarán el pájaro y la nube y el pino

de Mario Benedetti

Benedetti siempre fue un escritor comprometido con las luchas por la libertad latinoamericana.
En la década de los ’70, la mayoría de las naciones de América latina, sufrieron dictaduras atroces que tenían el apoyo de EE UU y otras potencias poderosas y que instalaron gobiernos militares de ‘facto’. Entre otros, te puedo mencionar el ‘plan Cóndor’, que dio poder a Pinochet en Chile, a Videla en Argentina y que fue cómplice de miles y miles de ciudadanos muertos o desaparecidos.
En 1973, le tocó a Uruguay, la patria de Benedetti. El presidente Bordaberry instauró un Consejo nacional de Seguridad que disolvió el parlamento, los partidos políticos y sindicatos, a la vez que empezó a perseguir y a ‘espiar’ a ciudadanos comprometidos con alguna causa contraria a su despotismo.

Benedetti tuvo que irse del Uruguay.
Se exilió en Argentina, pero fue perseguido por una asociación ilícita y armada, llamada AAA (triple ‘A’), fue a Perú donde también pasó penurias y persecusiones y se radicó en Cuba.
En Cuba estubo bastante tiempo asilado, hasta que viajó a España y 12 años más tarde, pudo regresar a su país.

“EL OTRO CIELO” lo escribió en Cuba y se refiere a su exilio.
A mirar el firmamento y ver que NO era el de su patria, el de su niñez y su idiosincrasia.
No puede ‘lavar el cielo’, hacerlo como el suyo, ni ‘tocar su cielo’, ni cruzarlo.
Tiene todo el sentido de lo que extraña el poeta su tierra natal y la imposibilidad de estar en ella.
Lo puede rozar con sus ‘delirios’ o sea, en sueños. Puede llegar a él por medio de su memoria y sus recuerdos, pero no físicamente.
Porque “se trata de un cielo que no es tuyo”, concluye!

Tremendo y doloroso poema!
Semejante a los escritos por Cortázar, Neruda, Tuñón, Gelman, Vallejo y tantos poetas que padecieron el destierro y perdieron gran parte de su vida y de sus afectos, en padecimiento perverso e inmerecido.

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Cielo, por alma-81
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